viernes, 14 de junio de 2013

Decir que no a una oferta de empleo aludiendo al compromiso

Esta mañana me han llamado de una empresa para las que fui preseleccionada para la beca de este programa de formación. Amablemente, les dije que ya había sido seleccionada por otra empresa para realizar el periodo de prácticas, y que estaba comprometida con ellos hasta que finalizara este periodo, pero insistí en que me diera alguna forma de contacto para hacerlo dentro de 6 meses cuando acabe esto.

Mi interlocutor, intentó convencerme con que era un trabajo, que mi CV tenía un buen perfil para las tareas a desempeñar en el departamento de calidad de esa empresa, y que necesitaban a alguien ya...

No me gusta hacer perder el tiempo a la gente, y no me gusta que me hagan perder el tiempo a mí tampoco, ni perderlo en general... Cuando comencé este programa, “prometí” en cierto modo que mi compromiso sería el máximo, y estoy decidida a cumplirlo.

Mi sueldo de becaria no llega al mínimo interprofesional. Estoy en modo “de pruebas”, pero me encuentro motivada porque puedo investigar... Aunque sea hacer investigación de mercados que dista mucho de mi vocación investigadora en temas de biología, genética o bioinformática...

Sé, que hoy día, rechazar una oferta de trabajo por vocación, motivación o compromiso es algo que el resto tildan de locos... Pero creo, que para mí, es lo correcto.

Nunca he tenido más dinero del que necesito, y aunque a veces nos haya costado llegar a los mínimos, nunca ha sido uno de los factores a tener en cuenta para llevar mi vida...

Sé que de los valores no se come (es una frase que mi padre taladró en mi cerebro, y que mucha gente usa cambiando “Valores” por orgullo, compromiso, o lo que vaya bien a la conversación), pero creo que desde la primera vez que la escuché, la vi como un desafío, y estoy dispuesta a demostrar (me, sobre todo a mí porque sino acabaré debajo de un puente) de que sí es posible vivir respetando los valores y creencias propios.

Mi primera reacción, tras colgar el teléfono al individuo que seguro que pensará que soy idiota dejando escapar esta oportunidad, fue contarlo a mis amigos de plurk y a mi jefa. Por supuesto, a ella le parece estupendo y supongo que será algo que valorará en el futuro. De hecho me habló de gente que al final se quedó en la empresa en la que comenzó como becaria tras pasar una tesitura como ésta.

Sin embargo, en plurk me sentí un poco más gilipollas. Me vi justificando mi decisión como una soñadora que no acaba de aterrizar los pies en la tierra. Alegar a mi compromiso con mi actual empresa, según el dinero percibido, era una pérdida de dinero. Los tiempos no están para pensar en otra cosa, parece.

Pero al final, si yo estoy contenta con mi decisión, es lo que realmente importa. Siempre he dicho que me siento muy identificada con los perros. Tengo ese carácter en mi personalidad, y me gusta. Soy fiel. Soy fiel todo lo que puedo ser, y me comprometo con lo que hago. No me gusta desdecirme, ni dejar las cosas a medias, ni cambiar de prioridades sin previo aviso abandonando a los demás. Es más fácil dejarme a que te deje. Y si me dejas, no me lo tomaré a mal.

Por eso, porque también he empezado una nueva vida en un nuevo pueblo, me parece absurdo salir corriendo a la primera de cambio, si me he comprometido por un tiempo determinado a realizar una serie de labores por el precio que han estipulado. Acepté. Y como acepté, sigo adelante. Si vienen otras cosas buenas, pueden esperar. Y si no pueden esperar, puedo preguntar más adelante por si ha surgido alguna otra cosa en la que pueda contribuir...

Y sobre todo, porque no le temo al cambio, pero ese cambio ha de venir por algo que yo haya podido elegir. Me he mudado al pueblo más pequeño en el que nunca había estado, y apenas llevo un mes aquí. Creo que aquí podré encontrar muchas cosas buenas que aún no he podido descubrir.

He descubierto que aquí podría tener familia. Me gustaría poder encontrar a alguien antes de irme, o al menos saber un poco qué es lo que fue de ellos para contárselo a mi abuela.

Estoy desarrollando capacidades intelectuales que antes probablemente no tenía. Y creo que puedo cumplir con las expectativas que se esperan de mí.

¿Que todo puede salir mal? Por supuesto. Pero dejar todo esto por algo que tiene las mismas incertidumbres o aún mayores, no llena mi ímpetu de salto a lo desconocido.

Sí, aludí al compromiso con mi jefa y con el programa para rechazar esa estupenda oportunidad... Pero realmente, tras pensarlo, es el compromiso conmigo misma el que no quiero quebrantar ;-)


¿Y vosotros qué? ¿qué hubiérais hecho? (respondedme con delicadeza que no me quiero sentir más tonta aún XD ) ¿Os habéis visto alguna vez envueltos en una situación similar?

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