Esta mañana me han llamado de una
empresa para las que fui preseleccionada para la beca de este
programa de formación. Amablemente, les dije que ya había sido
seleccionada por otra empresa para realizar el periodo de prácticas,
y que estaba comprometida con ellos hasta que finalizara este
periodo, pero insistí en que me diera alguna forma de contacto para
hacerlo dentro de 6 meses cuando acabe esto.
Mi interlocutor, intentó convencerme
con que era un trabajo, que mi CV tenía un buen perfil para
las tareas a desempeñar en el departamento de calidad de esa
empresa, y que necesitaban a alguien ya...
No me gusta hacer perder el tiempo a
la gente, y no me gusta que me hagan perder el tiempo a mí
tampoco, ni perderlo en general... Cuando comencé este programa,
“prometí” en cierto modo que mi compromiso sería el máximo, y
estoy decidida a cumplirlo.
Mi sueldo de becaria no llega al mínimo
interprofesional. Estoy en modo “de pruebas”, pero me encuentro
motivada porque puedo investigar... Aunque sea hacer investigación
de mercados que dista mucho de mi vocación investigadora en
temas de biología, genética o bioinformática...
Sé, que hoy día, rechazar una oferta
de trabajo por vocación, motivación o compromiso es algo que el
resto tildan de locos... Pero creo, que para mí, es lo
correcto.
Nunca he tenido más dinero del que
necesito, y aunque a veces nos haya costado llegar a los mínimos,
nunca ha sido uno de los factores a tener en cuenta para llevar mi
vida...
Sé que de los valores no se come
(es una frase que mi padre taladró en mi cerebro, y que mucha gente
usa cambiando “Valores” por orgullo, compromiso, o lo que vaya
bien a la conversación), pero creo que desde la primera vez que la
escuché, la vi como un desafío, y estoy dispuesta a demostrar (me,
sobre todo a mí porque sino acabaré debajo de un puente) de que sí
es posible vivir respetando los valores y creencias propios.
Mi primera reacción, tras colgar el
teléfono al individuo que seguro que pensará que soy idiota dejando
escapar esta oportunidad, fue contarlo a mis amigos de plurk y a mi
jefa. Por supuesto, a ella le parece estupendo y supongo que será
algo que valorará en el futuro. De hecho me habló de gente que al
final se quedó en la empresa en la que comenzó como becaria tras
pasar una tesitura como ésta.
Sin embargo, en plurk me sentí un poco
más gilipollas. Me vi justificando mi decisión como una soñadora
que no acaba de aterrizar los pies en la tierra. Alegar a mi
compromiso con mi actual empresa, según el dinero percibido, era una
pérdida de dinero. Los tiempos no están para pensar en otra cosa,
parece.
Pero al final, si yo estoy contenta con
mi decisión, es lo que realmente importa. Siempre he dicho que me
siento muy identificada con los perros. Tengo ese carácter en mi
personalidad, y me gusta. Soy fiel. Soy fiel todo lo que puedo ser, y
me comprometo con lo que hago. No me gusta desdecirme, ni dejar las
cosas a medias, ni cambiar de prioridades sin previo aviso
abandonando a los demás. Es más fácil dejarme a que te deje. Y si
me dejas, no me lo tomaré a mal.
Por eso, porque también he empezado
una nueva vida en un nuevo pueblo, me parece absurdo salir corriendo
a la primera de cambio, si me he comprometido por un tiempo
determinado a realizar una serie de labores por el precio que han
estipulado. Acepté. Y como acepté, sigo adelante. Si vienen otras
cosas buenas, pueden esperar. Y si no pueden esperar, puedo preguntar
más adelante por si ha surgido alguna otra cosa en la que pueda
contribuir...
Y sobre todo, porque no le temo al
cambio, pero ese cambio ha de venir por algo que yo haya podido
elegir. Me he mudado al pueblo más pequeño en el que nunca había
estado, y apenas llevo un mes aquí. Creo que aquí podré encontrar
muchas cosas buenas que aún no he podido descubrir.
He descubierto que aquí podría tener
familia. Me gustaría poder encontrar a alguien antes de irme, o al
menos saber un poco qué es lo que fue de ellos para contárselo a mi
abuela.
Estoy desarrollando capacidades
intelectuales que antes probablemente no tenía. Y creo que puedo
cumplir con las expectativas que se esperan de mí.
¿Que todo puede salir mal? Por
supuesto. Pero dejar todo esto por algo que tiene las mismas
incertidumbres o aún mayores, no llena mi ímpetu de salto a lo
desconocido.
Sí, aludí al compromiso con mi jefa y
con el programa para rechazar esa estupenda oportunidad... Pero
realmente, tras pensarlo, es el compromiso conmigo misma el que no
quiero quebrantar ;-)
¿Y vosotros qué? ¿qué hubiérais
hecho? (respondedme con delicadeza que no me quiero sentir más tonta
aún XD ) ¿Os habéis visto alguna vez envueltos en una situación
similar?
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