Para aquellos que me conocéis de blogs
anteriores (quercus en oeiras, universem en Viena, el mundo de lapiruleta) o de mi libro coral junto a Marta Goldar “Mi Erasmus enPolnac y Braunschweig”, sabréis que siempre ando de beca en
beca con el panorama laboral que hay.
No sé ya si es mi incapacidad de
encontrar trabajo porque siempre da la casualidad de que un bajo
número de destinatarios responde (ni siquiera en Infojobs mi CV
tiene más de 11 visitas desde que lo creé), que en mis tiempos
muertos busco formación de lo que sea, y al final acabo
perdida del mundo.
Hace apenas un año acabé mi beca en
Portugal, después me dediqué por completo hasta finales de
septiembre a mi segundo máster en Bioinformática, y luego descansé
hasta diciembre. A partir de esta fecha, creé una página enfacebook bajo la categoría de “Personaje de ficción” (soy
así de guasona) llamada “Búsqueda Activa de Empleo” (@Empleo_Activo en Twitter) y comencé
a buscar como una loca, al principio todas las horas del día
mientas podía, y luego algo menos al dar clases particulares y
comenzar a formarme en algo desconocido para mí hasta el momento: el
Comercio Exterior.
A mediados de enero ya me había
embarcado en la aventura de la “Comercialización e
Internacionalización” con un curso impatido por los estupendos
profesores Roberto Ballesteros, Antonio Gallego y Laura Pedraza
dentro del convenio “Tu Comarca, tu Futuro”. A la vez,
continué con mi participación como colaboradora en el
maravilloso proyecto Zafra30, un periódico digital que comenzó
en papel allá por el año 2010. También asistía a las charlas
impartidas por el Euress para encontrar trabajo en Europa
(concretamente en Alemania), me inscribí en un curso online de
Gestión Empresarial por aquello de que si no te dan trabajo,
quizá al encontrar una buena idea te puedes convertir en tu propio
jefe... y entre unas y otras cosas acabé en el programa
FORMACOEX.
Este programa tenía como objetivo
formar a 120 personas en Comercio Exterior. Después de varias
semanas intensivas de curso, tanto online como offline en Mérida,
realizamos un trabajo, exámenes, y entrevistas para que nos
“casaran” con las empresas (del programa PYMEX) a las que ofrecer
nuestros servicios como becarios.
El proceso de selección fue
intensivo. Sólo había 50 empresas para los 120 alumnos (creo
que a día de hoy aún quedan algunas entrevistas). A mí me
recordaba un poco a las “Citas expréss” en las que en un
breve periodo de tiempo hablas con alguien que ha de atraerte en esos
minutos para después continuar la relación, y en el mejor de los
casos, establecer un lazo.
Como en todos los programas formativos
de becarios, el sueldo es menor al Sueldo Mínimo
Interprofesional, por lo que escasamente da para sobrevivir. Pero
como yo ya tengo asumido (quizá porque nadie valora mi trabajo como
tal sino sólo como prácticas) el bajo sueldo que se puede percibir
en este país, y no me da miedo moverme, aprender y conocer cosas
nuevas, me embarqué en esta nueva aventura que podréis seguir (si
algún día encuentro internet) en este blog.
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Puedes comentar lo que quieras, sólo te pido seguir las normas de buena conducta en internet ;-)